Juego · De 6 a 23 meses
¡Cucú!
Esconder la cara detrás de las manos y reaparecer. La carcajada que sale de ahí es corta en la vida y eterna en vídeo.
Por qué este juego dura tanto
Desaparecer y volver es el primer chiste que entienden casi todas las criaturas, y funciona porque la expectativa y el alivio ocurren en dos segundos. No necesita material, ni espacio, ni preparación, y ya tienes todo lo que pide: tu cara.
Variaciones, para que no canse
- Las manos en la cara, el clásico. Empieza por ahí.
- Detrás de un paño ligero, que ella misma pueda tirar. La parte de tirar es la mejor.
- Detrás de la puerta o de la esquina del sofá, con el cuerpo entero.
- Esconder un objeto bajo un paño, y no a ti. Una versión distinta del mismo chiste.
- Déjale que te esconda a ti. Cambia todo cuando quien controla es ella.
El ritmo importa más que la variación
La gracia está en la pausa antes de aparecer. Espera un segundo más de lo que parece natural, y observa: ahí es donde nace la risa. Demasiado rápido no construye ninguna expectativa.
El vídeo que vale
Pídele a alguien que os grabe jugando, en lugar de grabar tú. Lo que se guarda aquí no es la criatura riéndose, es la escena de las dos personas. Con veinte segundos basta.
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El espejo
Siéntate con ella frente a un espejo y habla. La reacción cambia de mes en mes, y grabar la misma escena cada dos meses se convierte en una secuencia preciosa.
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Qué llevar, cuánto trayecto aguanta, y cómo no volver sin ninguna foto de los tres juntos.
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